Qué ver en la Toscana

que ver en la Toscana

Comparte este artículo

Situada en el corazón de Italia, esta región es conocida en todo el mundo por ciudades como Florencia, Siena y Pisa. Pero basta con abandonar sus principales núcleos urbanos para descubrir otra Toscana completamente diferente: carreteras secundarias que serpentean entre suaves colinas, interminables hileras de cipreses, viñedos, olivos y pequeños pueblos medievales.

La Toscana es también tierra de arte e historia. Aquí nació el Renacimiento y dejaron su huella algunos de los grandes artistas de la historia, como Miguel Ángel, Leonardo da Vinci o Botticelli.

Pero uno de sus mayores atractivos es precisamente la variedad. En un mismo viaje podemos contemplar algunas de las mayores obras maestras del arte italiano, recorrer ciudades medievales, visitar antiguas fortalezas, atravesar regiones vinícolas o disfrutar de extraordinarios paisajes.

Si estáis preparando un viaje por esta preciosa región italiana, a continuación, os contamos qué ver en la Toscana y cuáles son esos lugares que no deberían faltar en vuestra ruta.

1. Florencia

Si estás buscando qué ver en la Toscana, Florencia es una parada imprescindible. De hecho, cualquier recorrido por esta región debería reservar un lugar destacado para Florencia, capital de la región y una de las ciudades más bellas de Italia, donde su gran protagonista es el Duomo de Florencia.

Considerada la cuna del Renacimiento, su casco histórico concentra tal cantidad de monumentos y obras de arte que fácilmente podríamos dedicarle varios días.

Otro de los grandes símbolos de Florencia es el Ponte Vecchio, con sus pequeñas tiendas construidas sobre el propio puente.

Ponte Vecchio de Florencia. Un imprescindible que ver en la Toscana. Fotografía de Ilse Orsel en Unsplash.

2. Siena

Entre los lugares que ver en la Toscana, destaca Siena.

Si Florencia representa el esplendor renacentista, Siena conserva como pocas ciudades el ambiente de la Toscana medieval.

Su corazón es la extraordinaria Piazza del Campo, una enorme plaza con forma de concha considerada una de las más bonitas de Italia. Aquí se celebra dos veces al año el famoso Palio de Siena, una histórica carrera de caballos en la que compiten los diferentes barrios de la ciudad.

Presidiendo la plaza encontramos el Palazzo Pubblico y la esbelta Torre del Mangia, que supera los 100 metros de altura.

Otro lugar imprescindible es la Catedral de Siena, cuya fachada de mármol blanco, verde y rojizo anticipa la espectacularidad de su interior.

Pero Siena también merece ser disfrutada sin un recorrido demasiado estricto. Sus estrechas calles medievales, pasadizos, cuestas y pequeñas plazas forman parte de su encanto.

3. San Gimignano

San Gimignano es otro de los pueblos imprescindibles que ver en la Toscana.

 Elevándose sobre las colinas toscanas aparece la inconfundible silueta de San Gimignano, uno de los pueblos medievales más famosos de Italia.

Su principal característica son sus torres medievales. De hecho, a San Gimignano se le conoce popularmente como la “Manhattan medieval” o el “Manhattan de la Edad Media”.

Durante los siglos XII y XIII, las familias más poderosas competían por construir torres cada vez más altas como símbolo de riqueza y prestigio. Llegaron a existir más de 70, aunque actualmente se conservan alrededor de una docena.

El centro de la localidad gira alrededor de Piazza della Cisterna y Piazza del Duomo, donde se encuentran algunos de sus edificios más importantes.

Merece especialmente la pena subir a alguno de sus puntos elevados para contemplar los viñedos y las colinas que rodean San Gimignano.

4. Pisa

Si estás preparando una ruta y no sabes qué ver en la Toscana, no puedes olvidarte de Pisa.

Aunque todo el mundo llega atraído por su famosa torre inclinada, Pisa ofrece mucho más.

Su lugar más conocido es la espectacular Piazza dei Miracoli, declarada Patrimonio de la Humanidad y formada por la Catedral, el Baptisterio, el Camposanto Monumental y la célebre Torre de Pisa.

La torre comenzó a inclinarse durante su propia construcción debido a la inestabilidad del terreno, convirtiéndose con el tiempo en uno de los monumentos más reconocibles del planeta.

Después de visitar la plaza, merece la pena acercarse al centro histórico y pasear junto al río Arno.

5. Lucca

Rodeada por una extraordinaria muralla renacentista completamente conservada, Lucca es una de las ciudades más agradables que tienes que ver en la Toscana.

Lo curioso es que sobre la propia muralla se extiende actualmente un amplio paseo arbolado por el que se puede caminar o montar en bicicleta.

En el interior encontramos un casco histórico de calles estrechas y elegantes plazas. Entre ellas sobresale la singular Piazza dell’Anfiteatro, construida siguiendo la forma del antiguo anfiteatro romano.

Otro de sus grandes atractivos es la Torre Guinigi, coronada por varios árboles que parecen crecer directamente sobre el tejado o la iglesia de San Miguel en Foro, cuya fachada en una auténtica maravilla.

6. Val d’Orcia

Si buscáis los paisajes que aparecen en las postales de la Toscana, probablemente los encontraréis en Val d’Orcia.

Al sur de Siena se extiende este extraordinario valle declarado Patrimonio de la Humanidad, donde las carreteras atraviesan suaves colinas, campos de cultivo, viñedos y largas hileras de cipreses.

Aquí el viaje no consiste únicamente en llegar a los pueblos. Parte de la experiencia está en recorrer lentamente sus carreteras secundarias y detenerse en los numerosos miradores.

7. Pienza

En cualquier recorrido por los pueblos que ver en la Toscana merece la pena incluir Pienza, una pequeña joya renacentista situada en pleno Val d’Orcia y rodeada por algunos de los paisajes más característicos de la región.

Fue profundamente transformada durante el siglo XV por orden del papa Pío II, que quiso convertir su localidad natal en una especie de ciudad ideal renacentista.

Su centro gira alrededor de Piazza Pio II, donde encontramos la Catedral y el Palazzo Piccolomini.

Pero una de las mejores razones para visitar Pienza son sus miradores. Desde el paseo situado detrás de la catedral se contemplan unas vistas extraordinarias de Val d’Orcia.

8. Montepulciano

Montepulciano es otro de esos lugares que ver en la Toscana que enamoran a primera vista.

Encaramado sobre una colina aparece Montepulciano, otro de los pueblos más bonitos del sur de la Toscana.

Su casco histórico está formado por calles empinadas, antiguos palacios renacentistas, iglesias y pequeñas plazas.

El recorrido termina en la monumental Piazza Grande, situada en la zona más alta.

Montepulciano también es famoso por el Vino Nobile di Montepulciano, por lo que bajo muchos de sus antiguos edificios se esconden impresionantes bodegas excavadas en la roca.

9. San Quirico d’Orcia

Mucho más pequeño y tranquilo que otros pueblos de la región, San Quirico d’Orcia merece una parada durante cualquier recorrido por Val d’Orcia.

Su casco histórico conserva iglesias románicas, calles medievales y los agradables jardines de Horti Leonini.

Pero sus alrededores esconden además algunas de las fotografías más famosas de la Toscana, con caminos flanqueados por cipreses atravesando las colinas.

10. Bagno Vignoni

Bagno Vignoni es uno de los pueblos más curiosos que tienes que ver en la Toscana.

En lugar de una plaza convencional, su centro está ocupado por una enorme piscina rectangular de aguas termales conocida como Piazza delle Sorgenti.

Los edificios de piedra que rodean la piscina y el vapor que se eleva sobre el agua crean una estampa muy particular.

Aunque no está permitido bañarse en la piscina histórica, en los alrededores existen otras zonas termales.

11. Montalcino

Entre los destinos imprescindibles que ver en la Toscana también se encuentra Montalcino.

Rodeado de viñedos y situado sobre una colina, Montalcino es conocido internacionalmente por la producción del prestigioso Brunello di Montalcino.

Su monumento más característico es la Fortezza di Montalcino, una enorme fortificación medieval desde cuyos alrededores se obtienen magníficas vistas del paisaje toscano.

Su pequeño centro histórico conserva palacios, iglesias y numerosas enotecas donde descubrir los vinos de la zona.

12. Bagni San Filippo

Si queréis introducir algo diferente entre tantos pueblos medievales, merece la pena acercarse hasta Bagni San Filippo.

En medio del bosque aparecen manantiales de aguas termales y enormes formaciones blancas de carbonato cálcico creadas durante siglos por el paso del agua.

La más famosa es conocida como la Balena Bianca. La Ballena Blanca es una espectacular formación mineral que parece surgir entre la vegetación.

13. Volterra

Construida sobre una elevada colina, Volterra posee una historia que se remonta mucho antes de la Edad Media.

Fue una importante ciudad etrusca y todavía conserva restos de aquella época, además de monumentos romanos y medievales.

Entre sus principales atractivos destacan Piazza dei Priori, el Palazzo dei Priori, la Catedral, las antiguas murallas y puertas etruscas y el Teatro Romano.

Fotografía de BobTanGo – Wikimedia.

14. Arezzo

Menos turística que Florencia o Siena, Arezzo conserva un magnífico centro histórico.

Su lugar más representativo es la inclinada Piazza Grande, rodeada de palacios, antiguas casas y soportales. La ciudad también posee un importante patrimonio artístico.

Fotografía de Alexander Henke en Unsplash.

15. Cortona

Situada cerca de la frontera con Umbría, Cortona se levanta sobre una colina desde la que se contempla una extraordinaria panorámica de Val di Chiana.

El pueblo conserva parte de sus murallas de origen etrusco y un precioso casco histórico de calles empinadas.

Su centro gira alrededor de Piazza della Repubblica y Piazza Signorelli.

16. La región del Chianti

Entre Florencia y Siena se extiende otra de las zonas más famosas de la Toscana: Chianti.

Aquí las protagonistas son las carreteras que atraviesan colinas cubiertas de viñedos, pequeños pueblos y antiguas propiedades vinícolas.

Entre las localidades más conocidas se encuentran Greve in Chianti, Panzano in Chianti, Radda in Chianti y Castellina in Chianti.

Es una zona perfecta para recorrer en coche sin demasiadas prisas, deteniéndose en pueblos, miradores y bodegas.

17. Monteriggioni

Rodeado por suaves colinas, encontramos otro de los lugares más pintorescos que tienes que ver en la Toscana, Monteriggioni. Un diminuto pueblo fortificado que parece haberse quedado detenido en plena Edad Media.

Construido a comienzos del siglo XIII, Monteriggioni todavía conserva prácticamente intacto su impresionante recinto amurallado. Sus murallas, de unos 570 metros de longitud y salpicadas por 14 torres, rodean completamente el pequeño casco histórico y crean una de las siluetas medievales más reconocibles de la Toscana.

También merece la pena recorrer los tramos visitables de sus murallas, desde donde se contemplan preciosas panorámicas de los viñedos y las colinas de la campiña toscana.

18. Pitigliano

En el extremo sur de la Toscana encontramos uno de los pueblos más sorprendentes de la región.

Pitigliano parece surgir directamente de un enorme acantilado de toba volcánica, hasta el punto de que desde determinados miradores cuesta distinguir dónde termina la roca y comienzan los edificios.

Su casco antiguo es un pequeño laberinto de callejones, arcos y casas de piedra.

Pitigliano también posee una importante herencia judía, motivo por el que llegó a ser conocido como la “Pequeña Jerusalén”.

19. Sovana

Muy cerca de Pitigliano se encuentra Sovana, muchísimo más pequeña y tranquila.

Su reducido centro histórico conserva un marcado carácter medieval, con edificios de piedra alrededor de Piazza del Pretorio.

En los alrededores se encuentran importantes restos etruscos, entre ellos antiguas necrópolis excavadas en la roca.

20. Sorano

El tercer gran pueblo de esta zona es Sorano, construido sobre una espectacular formación rocosa.

Las casas parecen amontonarse unas sobre otras bajo la imponente Fortezza Orsini, creando una de las imágenes más peculiares del sur de la Toscana.

Su entramado de estrechas calles, escaleras y pasadizos hace que pasear por Sorano resulte especialmente agradable.

21. Cascada del Molino

En el municipio de Manciano, al sur de la región, se encuentra uno de los paisajes más singulares y fotografiados que tienes que ver en la Toscana.

Se trata de unas famosas piscinas naturales, con pequeñas cascadas y pozas de agua termal junto a un antiguo molino. El agua brota a unos 37° C y el acceso a esta zona natural es gratuito.

22. Abadia de San Galgano

Y para terminar nuestra selección de lugares que ver en la Toscana, nada mejor que acercarnos hasta la Abadía de San Galgano.

Aproximadamente a unos 35 – 40 km de Siena, se encuentra la Abadía de San Galgano, una gran abadía gótica del siglo XIII que tiene la peculiaridad de carecer de techo.

Sus enormes muros, arcos y ventanales permanecen en pie, pero sobre la nave únicamente está el cielo, creando una imagen realmente llamativa.

Fotografía de Angelo Casto en Unsplash.

Para una información mucho más detallada de este lugar, te dejamos el enlace de la página oficial de la Abadía de San Galgano.

Como habéis podido comprobar, decidir qué ver en la Toscana no resulta sencillo, ya que esta maravillosa región italiana está repleta de ciudades monumentales, pueblos medievales y paisajes capaces de dejarnos sin palabras. Sea cual sea vuestra ruta, estamos seguros de que la Toscana será uno de esos destinos que recordaréis durante mucho tiempo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

que ver en la Toscana
Italia

Qué ver en la Toscana

Situada en el corazón de Italia, esta región es conocida en todo el mundo por ciudades como Florencia, Siena y Pisa. Pero basta con abandonar

Qué ver en Cinque Terre
Italia

Qué ver en Cinque Terre

Asomada a las aguas del mar de Liguria, en el noroeste de Italia, Cinque Terre es uno de esos lugares capaces de conquistar al viajero

Dentro De Poco Te Revelaremos Nuestro Patrocinador...

Quién Será????

logo viaje en familia barato