Bosnia y Herzegovina es uno de esos destinos que sorprenden desde el primer momento.
En el corazón de los Balcanes, este país mezcla paisajes de montaña, ríos de un azul imposible, pueblos con muchísimo encanto, ciudades con herencia otomana y austrohúngara y una historia intensa que se percibe en cada rincón.
Viajar por Bosnia y Herzegovina es descubrir un lugar auténtico, todavía poco masificado, donde las distancias son cortas pero los contrastes son enormes: de bazares y mezquitas a fortalezas medievales, de puentes legendarios a cascadas y bosques.
Además, es un país ideal para quienes buscan viajar con calma, gastar poco dinero, comer bien, conocer gente hospitalaria y explorar una Europa distinta, con identidad propia y mucho carácter.
Sarajevo
La capital es una de las ciudades más fascinantes de Europa.
Sarajevo combina mezquitas, iglesias católicas, iglesias ortodoxas y sinagogas a pocos pasos, por lo que comúnmente se le conoce como la “Jerusalén de Europa”.
Sarajevo mezcla calles otomanas con edificios austrohúngaros. Muy recomendable pasear por su casco antiguo, Baščaršija, uno de los símbolos de la ciudad. Caminar por aquí es viajar al pasado y sentir la herencia oriental que define a Sarajevo.
Para más información sobre este lugar, puedes leer nuestro artículo Qué ver en Sarajevo.

Mostar
Mostar es la postal más conocida de Bosnia y Herzegovina. Su famoso puente (Stari Most), reconstruido tras la guerra, es el símbolo de la ciudad e incluso del país.
El casco antiguo, el río Neretva y el ambiente de sus callejuelas hacen que sea una visita imprescindible.
Encontrarás información mucho más detallada en nuestro artículo Qué ver en Mostar.

Blagaj
A pocos kilómetros de Mostar, tenemos uno de los lugares más místicos, tranquilos, fotogénicos y mágicos que tienes que ver en Bosnia y Herzegovina: Blagaj
Su famoso monasterio derviche (tekija) se encuentra incrustado en un acantilado, junto al nacimiento del río Buna, un río de agua turquesa que brota de una pared rocosa.
Junto a la orilla del río, hay una gran cantidad de terrazas y restaurantes, responsables de amenizar el ambiente de este fantástico lugar.

Cascada Kravica
Otro de los lugares que tienes que ver en Bosnia y Herzegovina es la cascada Kravica. Especialmente, si visitas a este país durante los meses de primavera o verano, Kravica es una parada ideal.
Estas cascadas, con forma de herradura, crean una especie de anfiteatro natural donde se puede pasear, relajarse e incluso bañarse en época de calor.
Uno de los lugares naturales más impresionantes.
Precio de la entrada 10 euros.

Para más información sobre este lugar, te recomendamos que visites la página oficial de las Cascadas de Kravica.
Počitelj
Počitelj es uno de los pueblos históricos más bonitos que tienes que ver en Bosnia y Herzegovina.
Se trata de un histórico pueblo fortaleza, construido en una ladera, con murallas, casas de piedra, callejones empinados y miradores increíbles sobre el valle.
Es un lugar perfecto para parar unas horas y disfrutar del paisaje.
Encontrarás información mucho más detallada sobre este lugar en nuestro artículo Qué ver en Pocitelj.

Stolac
Stolac es una joya poco conocida. De hecho, fue una de las localidades que más nos sorprendieron dado que no esperábamos encontrar gran cosa.
Además de la Fortaleza de Vidoški, una de las fortalezas medievales más grandes y antiguas del país, su principal atractivo son sus cascadas y saltos de agua que forman el río Bregava, a su paso por Stolac.

Trebinje
En el extremo sur del país, muy cerca de Croacia y Montenegro, tenemos una pequeña ciudad rodeada de colinas, Trebinje, que sorprenden mucho por su ambiente tranquilo, mediterráneo y muy auténtico.
Si estás planificando visitar esta localidad, te recomendamos que eches un vistazo a nuestro artículo Qué ver en Trebinje.

Jajce
Uno de los lugares más bonitos que tienes que ver en Bosnia y Herzegovina es Jajce, donde se respira una mezcla de diferentes culturas: otomana, austrohúngara y medieval.
Jajce fue una ciudad importante en la Bosnia medieval, que en la actualidad conserva sus fortalezas, murallas, torres y un casco antiguo con calles empedradas llenas de encanto.
Uno de sus grandes atractivos es su gran cascada. Una impresionante cascada de unos 20 metros de altura que cae justo en el corazón del centro urbano. Algo bastante único.

Lagos de Pliva (Mlinčići)
Muy cerquita de Jajce se encuentra uno de los mayores atractivos visuales que tienes que ver en Bosnia y Herzegovina.
Se trata de unos pequeños molinos de madera (Mlinčići) construidos entre los siglos XVIII y XIX, entre los Lagos de Pliva.
Este conjunto de diminutas casitas de madera flotando sobre el agua, como sacadas de un cuento, funcionan aprovechando la fuerza natural del agua.
Un lugar súper pintoresco y fotogénico.

Esperamos que disfrutes en tu próximas vacaciones por este país y que te resulte práctico nuestro artículo «Qué ver en Bosnia y Herzegovina».

