Durante años, Albania fue una gran desconocida en el mapa turístico europeo. Sin embargo, en el sur del país se esconde uno de sus mayores tesoros: la Riviera albanesa, una franja de costa salvaje y luminosa bañada por el mar Jónico, donde las montañas caen casi a plomo sobre playas de aguas turquesas.
Menos masificada que otros destinos mediterráneos, la Riviera albanesa ofrece una combinación irresistible de paisajes espectaculares, pueblos con encanto y playas de una belleza sorprendente.

A continuación, te contamos que ver en la Riviera albanesa, ordenado todo de norte a sur.
Península de Karaburun
La península de Karaburun es uno de los lugares más salvajes, desconocidos y espectaculares de Albania
Karaburun es una península montañosa y escarpada, con acantilados que caen directamente al mar y calas inaccesibles por carretera. Aquí no hay grandes complejos turísticos ni playas urbanas: domina la naturaleza en estado puro.
La mayoría de sus playas solo son accesibles en barco, siendo la más famosa la Playa de Grama.

Dhermi
Dhermi es uno de los nombres más conocidos de la Riviera albanesa. Su playa principal combina aguas cristalinas, cantos rodados blancos y un entorno montañoso que le da un aire casi alpino. Es un lugar animado en verano, con chiringuitos y música al atardecer, pero sin perder del todo su carácter natural.

Gjipe
Gjipe es una de las playas más espectaculares de Albania. Es un paraíso oculto, una playa escondida en el fondo de un impresionante cañón de piedra caliza de 800 metros. A ambos lados, las paredes del cañón se elevan 150 metros.
Su aislamiento, el color intenso de sus aguas cristalinas y el silencio que la rodea la convierten en una de las más especiales de la Riviera.
Aspectos negativos de esta playa:
- Parking de pago de 400 leks.
- Desde el parking hasta la playa, hay que andar durante unos 20 minutos por un camino pedregoso.

Jale
Más pequeña y recogida, Jale es ideal para quienes buscan relajarse una playa coqueta y tranquila, aunque con algunos bares y restaurantes. Es muy popular entre viajeros jóvenes y suele tener un ambiente relajado y cosmopolita.

Himarë
Himarë es una de las localidades más agradables de la Riviera albanesa, un lugar que consigue un equilibrio muy acertado entre playas de aguas cristalinas, ambiente local y servicios turísticos, sin perder del todo su autenticidad.
Himarë cuenta con varias playas de fácil acceso, tanto urbanas como calas cercanas, perfectas para quienes quieren alternar mar, restaurantes y paseos al atardecer.
Su casco antiguo (Himarë Fshat) se encuentra en lo alto de la colina, con casas de piedra y vistas espectaculares al mar, que recuerda el pasado defensivo de la zona.
Porto Palermo
Muy cerquita de Himarë, se sitúa la bahía de Porto Palermo, famosa por su castillo, una fortaleza construida a comienzos del siglo XIX, de gran valor histórico.
El castillo de Porto Palermo está construido en un promontorio de una pequeña península unida a la costa por un pequeño istmo.
La fortaleza tiene una forma muy llamativa y muy poco habitual, es de planta triangular y cuenta con tres grandes bastiones de cañones en las esquinas.
El contraste entre el azul intenso del mar y la piedra del castillo lo convierte en uno de los lugares más fotografiados de la Riviera.
Precio de la entrada: 300 leks.

Sarandë
Sarandë es la ciudad costera más grande del sur de Albania y uno de los principales puntos de llegada para los viajeros, especialmente por su puerto con conexiones con Corfú.
Aunque sus playas urbanas no son las más espectaculares de la Riviera, su ubicación estratégica la convierte en una base ideal para explorar lugares cercanos.

Ksamil, un imprescindible que ver en la Riviera albanesa
Ubicada en el extremo sur, Ksamil suele incluirse en cualquier recorrido por la Riviera.
Sus pequeñas islas frente a la costa, sus cristalinas aguas poco profundas, sus tonos turquesa y sus playas de arena blanca, nos recuerdan al Caribe y la convierten en una de las playas más populares de Albania.

Butrinto
A pocos kilómetros de Sarandë y Ksamil se encuentra Butrinto, un yacimiento arqueológico excepcional declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Rodeado de lagunas, bosques y canales naturales, Butrinto ofrece un cambio de ritmo perfecto tras varios días de playa.
En este lugar podrás observar un teatro griego perfectamente conservado, ruinas romanas, bizantinas y venecianas, antiguas iglesias y fortificaciones, todo ello en un entorno natural precioso. Esto ha llevado a que Butrinto esté considerado como uno de los lugares más importantes y sorprendentes de Albania.
Como ves, Butrinto demuestra que la Riviera albanesa no es solo mar y playa, sino también un viaje a través de más de dos mil años de historia, en un entorno natural de enorme belleza.

La Riviera albanesa es un destino que sorprende incluso a los viajeros más experimentados. Sus playas no solo destacan por la transparencia del agua y la fuerza del paisaje, sino también por una sensación de autenticidad que aún se conserva.

Esperamos que te haya gustado nuestro artículo «Qué ver en la Riviera albanesa».

