Dublín no es una ciudad monumental como París, Roma o Praga. De hecho, para nosotros, Dublín no fue el mayor atractivo de nuestro viaje a Irlanda.
Sin embargo, si viajas a este país, creemos conveniente que dediques al menos un día a conocer esta ciudad y descubrir su encanto, el cual reside en su ambiente, su historia, sus edificios georgianos, los pubs tradicionales y la música en directo.
En este artículo te contamos que ver en Dublín:

Trinity College
Uno de los lugares más emblemáticos que tienes que ver en Dublín es Trinity College, la universidad más prestigiosa y antigua de Irlanda, fundada en 1592 por Isabel I de Inglaterra.
Su principal tesoro es el Libro de Kells, un manuscrito medieval creado por monjes celtas alrededor del año 800 y considerado uno de los mayores tesoros históricos de Irlanda.

También puedes conocer la Long Room, considerada una de las salas de bibliotecas más bonitas del mundo. Tiene unos 65 metros de longitud y alberga más de 200.000 libros antiguos en enormes estanterías de madera oscura que llegan hasta el techo.

Temple Bar
Temple Bar es el barrio más famoso que tienes que ver en Dublín.
Aunque muchos lo consideran demasiado turístico, merece la pena recorrer sus calles adoquinadas, llenas de fachadas de colores, música tradicional irlandesa y un ambiente muy animado.

Por la tarde y por la noche suele haber músicos tocando en numerosos pubs.
De todos los pubs que hay en Dublín, uno de los más fotografiados es el famoso pub The Temple Bar, ubicado en este bonito barrio.

Castillo de Dublín
Fue levantado a comienzos del siglo XIII sobre un antiguo asentamiento vikingo y durante siglos funcionó como sede del poder británico en Irlanda.
Entre sus espacios más destacados se encuentran los apartamentos de Estado, la Chapel Royal, los jardines y la torre medieval, que es la parte más antigua conservada.
Cuando fuimos nosotros, en agosto de 2026, estaba cerrado al público. Así que, nos tuvimos que conformar con verlo desde fuera.

Catedral de San Patricio
La catedral de San Patricio es uno de los grandes monumentos religiosos que tienes que ver en Dublín. De hecho, es la iglesia más importante de todo el país.
Su interior destaca por sus grandes vidrieras, su coro de madera, los monumentos funerarios y la tumba de Jonathan Swift, autor de Los viajes de Gulliver.

Catedral Christ Church
Sus orígenes se remontan aproximadamente al año 1030, cuando Dublín era una ciudad vikinga. Por lo que, este edificio es más antigua que la Catedral de San Patricio, mencionada anteriormente.
Su principal atractivo es la enorme cripta medieval, situada bajo la iglesia, la arquitectura normanda, las bóvedas góticas y el pasadizo cubierto que cruza la calle.

Puente Ha’penny
El río Liffey atraviesa el centro de Dublín y ofrece un agradable escenario para pasear entre puentes y edificios históricos.
De todos los puentes, Ha’penny Bridge es el más famoso y fotogénico de Dublín.
Esta elegante pasarela de hierro fue inaugurada en 1816 y recibe su nombre porque antiguamente había que pagar medio penique para cruzarlo.

Calle Grafton
Grafton Street es una de las principales calles comerciales que tienes que ver en Dublín.
Se trata de una animada calle peatonal, llena de actividad que reúne numerosas tiendas, cafés y músicos callejeros que aportan una banda sonora a tu paseo por este lugar.
Es una calle perfecta para pasear, aunque no se vaya de compras.

Estatua de Molly Malone
Muy cerquita de Grafton Street, concretamente en la calle Suffolk, se encuentra uno de los monumentos más populares de Dublín, la estatua de Molly Malone.
Esta estatua representa a una joven vendedora de pescado y marisco empujando un carro con cestas, protagonista de una de las canciones más conocidas de Irlanda.

Iglesia de Santa Ana
Si te encuentras en Grafton Street, puedes aprovechar para visitar la iglesia de Santa Ana de Dublín, ya que se encuentra muy cerca de esta calle comercial.

St. Stephen’s Green
Uno de los parques más agradables del centro de Dublín es St Stephen’s Green.
En este parque victoriano encontrarás jardines llenos de flores y árboles centenarios, un lago con patos y cisnes, senderos, puentes… un lugar perfecto para hacer una pausa durante la visita.

Una de las entradas más reconocibles del parque es el Arco de los Fusileros, ubicado en el noroeste de St Stephen’s Green.
Este arco, construido principalmente en granito con un diseño de inspiración clásica, recuerda a los 212 miembros de los Royal Dublin Fusiliers que murieron durante la segunda guerra de los Bóeres en Sudáfrica.

George´s Street Arcade
Se trata de un mercado cubierto, ubicado en un edificio de estilo gótico victoriano, con fachada de ladrillo rojo y arcos.

Pasear por el interior de este pasaje y ver sus pequeños comercios con un toque bohemio resulta muy agradable.

Merrion Square
Una de las plazas georgianas más elegantes de Dublín, caracterizada por sus distinguidas casas de ladrillo rojo, fachadas ordenadas y puertas pintadas de vivos colores.

La plaza cuenta con un parque central, rodeado de elegantes edificios que evocan la ciudad de los siglos XVIII y XIX.
Uno de sus rincones más conocidos es la estatua de Oscar Wilde, representado sobre una roca.

St. Stephen´s Green Shopping Center
Si te gusta visitar los centros comerciales, el Stephen’s Green Shopping Centre es uno de los más vistosos que tienes que ver en Dublín.
Se encuentra al final de Grafton Street, junto al parque St Stephen’s Green y muy cerca del Arco de los Fusileros.
Aunque su arquitectura recuerda a las antiguas galerías comerciales victorianas, sorprende saber que este centro comercial fue inaugurado en 1988.
Su estructura de metal blanco y cristal crea un interior luminoso, con un gran espacio central rodeado de galerías distribuidas en tres plantas.
Incluso si no tienes intención de comprar, merece la pena una breve parada para admirar su interior y contemplar su cubierta acristalada y su gran reloj.

Guinness Storehouse
Dentro del complejo de la fábrica Guinness, se encuentra la Guinness Storehouse, que es un museo y centro de visitantes y que se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas que tienes que ver en Dublín.
Visitar la Guinness Storehouse significa hacer un recorrido por la historia de la cerveza más famosa de Irlanda, su elaboración y sus campañas publicitarias.
La visita termina en el Gravity Bar, un espacio acristalado desde el que se contempla una panorámica de Dublín.
Aunque no seas muy aficionado a la cerveza, suele ser una visita entretenida.

Antigua prisión de Kilmainham
A las afueras de la ciudad, se encuentra Kilmainham Gaol, una de las visitas más interesantes para conocer la historia contemporánea de Irlanda.
Sus celdas y galerías estuvieron vinculadas al encarcelamiento de numerosas figuras del movimiento nacionalista y a los acontecimientos que condujeron a la independencia.
La visita permite comprender las condiciones de la prisión y el significado que este edificio tiene para el país.
Dado que se trata de un lugar muy visitado, puedes reservar tu entrada en la web oficial de Kilmainham.

Phoenix Park
Únicamente si dispones de tiempo suficiente, otro de los lugares que puedes visitar es Phoenix Park.
Este enorme espacio verde de más de 700 hectáreas es uno de los parques urbanos más grandes de Europa.
Además de encontrarse aquí la residencia oficial del presidente de Irlanda y el zoo de Dublín, aquí viven cientos de ciervos en libertad.
Esperamos que este artículo sobre qué ver en Dublín te haya gustado y te ayude a preparar tu próximo viaje a esta ciudad. Sus calles, su historia y la música de sus pubs te esperan. ¡Ten buen viaje!

